París es la ciudad europea más cara para viajar, según un análisis elaborado por Radical Storage, la compañía de consignas de maletas 100% digital, que ha comparado el coste medio de viajar a las 50 ciudades más populares del continente.
El estudio concluye que la capital francesa encabeza la clasificación de destinos más costosos para los turistas, seguida de Copenhague, Zúrich, Liverpool y Londres. En el lado opuesto, Belgrado, Sofía, Varsovia, Minsk y Palermo figuran como las cinco ciudades más asequibles para quienes buscan viajar con un presupuesto ajustado.
El informe tiene en cuenta cuatro grandes partidas del gasto turístico: alojamiento, alimentación, ocio y transporte. En conjunto, París presenta el precio medio más elevado, impulsado por el fuerte peso de tres de estas categorías: el alojamiento, con un coste medio de 217 euros por noche; el ocio, con 115 euros; y la alimentación, con 96 euros. El transporte, en cambio, resulta relativamente más moderado, con un gasto medio de 30 euros.
En el caso de España, Barcelona aparece en el puesto número 17 del ranking de ciudades más caras de Europa para los turistas. Según el análisis, el principal desembolso para quienes visitan la capital catalana corresponde al alojamiento, con una media de 128 euros por noche, seguido de la comida, con 73 euros. El ocio, con 42 euros, y el transporte, con 26 euros, muestran un comportamiento más contenido.
La clasificación sitúa además a otras grandes capitales y destinos urbanos entre los más caros del continente, como Roma, Ámsterdam, Milán, Viena o Berlín, lo que refleja la presión de los precios en algunos de los principales polos turísticos europeos. El estudio también desglosa qué ciudades lideran cada una de las principales categorías de gasto. París vuelve a situarse en cabeza tanto en alojamiento como en ocio, con los citados 217 euros por noche y 115 euros de gasto medio en actividades, entradas y experiencias.
En alimentación, la ciudad más cara es Newcastle, con un gasto medio de 155 euros, mientras que Copenhague encabeza la clasificación en transporte, con 99 euros, considerando tanto transporte público como taxi.
Una de las principales conclusiones del informe es la marcada diferencia de precios entre ciudades europeas, un factor decisivo para los viajeros con menor presupuesto. La mayor brecha se registra en el alojamiento: dormir en París cuesta de media 217 euros por noche, frente a los 38 euros de Belgrado, lo que supone una diferencia de 179 euros por noche.
La distancia también es notable en el resto de partidas. El ocio resulta 111 euros más caro en París que en la ciudad más barata comparada; la comida, 78 euros más cara; y el transporte, 23 euros superior de media.
Para Radical Storage, esta desigualdad entre destinos confirma que el presupuesto sigue siendo uno de los elementos más determinantes a la hora de elegir ciudad para viajar, especialmente en un contexto en el que los turistas comparan cada vez más el coste total de la experiencia, más allá del precio del billete o del hotel.