Autocontrol. Pasado, presente y futuro de la autorregulación publicitaria en España

José Domingo Gómez Castallo, director general de Autocontrol, hace balance de una trayectoria marcada por la defensa de una publicidad más responsable y eficaz. En el momento de su jubilación, y con el relevo ya en manos de Patricia Zabala, el directivo repasa los hitos de una institución que —como él mismo resume— ha sido “esa red que permite saltar más lejos, con más confianza, y sin renunciar a los principios”.

José Domingo Gómez Castallo, director general de Autocontrol.

En 1995 comenzamos esta aventura con un pequeño equipo y una gran convicción: que la publicidad podía autorregularse, también, en España. Porque esto era bueno para la industria: mejor ser parte de la solución, interviniendo en el proceso regulatorio, que ser visto como el “problema”. Treinta años después, me toca echar la vista atrás con gratitud y satisfacción, y compartir con vosotros, el sector que ha hecho posible esta historia, este camino.

Autocontrol nació con un objetivo claro: promover la autorregulación como solución o parte de la solución, asumiendo un rol activo ante el debate libertad-responsabilidad; a menor responsabilidad (percibida) mayor posibilidad de que “alguien” decida por ti, mermando o controlando tu libertad.

También queríamos aportar valor a nuestros socios, comprometidos con este proyecto, acompañándolos para que pudieran hacer buena publicidad, pero sin riesgos, “con red”. Hoy contamos con más de 600 socios directos y 4.000 indirectos. Durante estas tres décadas, hemos revisado más de 500.000 campañas antes de su emisión, y resuelto más de 5.000 reclamaciones a través de nuestro Jurado de la Publicidad. Lo hemos hecho con independencia, con rigor técnico y con una vocación de servicio constante al sector, a la Administración y a la ciudadanía.

Un cooperador útil

Creímos que, para aportar valor a la industria y a las empresas del sector publicitario, precisábamos del reconocimiento de las autoridades: que nos vieran como un cooperador -en nombre del compromiso de la industria-, útil. Solo con ese reconocimiento llegaríamos a ser valiosos para la Industria.  Hoy colaboramos activamente con casi 30 organismos públicos, entre ellos autoridades regulatorias de primer nivel, a través de convenios de cooperación que reconocen y otorgan valor jurídico al uso de nuestros mecanismos preventivos – como el Copy Advice®- y nuestras vías extrajudiciales de resolución de controversias. Este modelo de corregulación se ha convertido en una referencia en Europa, y ha permitido reducir la litigiosidad, aumentar la seguridad jurídica y mejorar la calidad ética de la publicidad.

Este modelo de corregulación se ha convertido en una referencia en Europa, y ha permitido reducir la litigiosidad, aumentar la seguridad jurídica y mejorar la calidad ética de la publicidad

En el plano internacional, he tenido el privilegio presidir la European Advertising Standards Alliance (EASA), en su momento de reestructuración y de participar en la fundación de ICAS (International Council for Advertising Self-Regulation), de la que fui su primer presidente. EASA e ICAS gestionan redes globales de cooperación que reúnen a sistemas de autorregulación de más de 40 países.

Pero si algo he aprendido en estos 30 años es que el verdadero valor de una organización no está solo en su historia, sino en su capacidad de adaptarse al futuro. Y ese futuro ya ha comenzado. La transformación tecnológica, el uso de alegaciones ambientales, la inteligencia artificial, la hipersegmentación de los mensajes o la protección de los menores plantean nuevos desafíos que exigen respuestas ágiles, flexibles y éticas. La autorregulación publicitaria puede —y debe— ser una de esas respuestas.

Estoy convencido de que Autocontrol seguirá siendo útil y relevante en este nuevo escenario. Lo hará con el liderazgo de Patricia Zabala, una profesional extraordinaria, preparada para impulsar la transformación tecnológica y cultural que se avecina. Y lo hará con el respaldo de una industria comprometida, de unas instituciones que nos ven como socios estratégicos, y de un equipo interno con una implicación, una solvencia y una humanidad excepcionales.

Una publicidad más responsable contribuye también a la competencia leal y a una sociedad más libre, más segura y respetuosa

En mi despedida, quiero dar las gracias. A quienes apostaron por este proyecto desde el inicio. A quienes han sido parte del camino. Y a quienes seguirán impulsándolo con nuevas ideas, desde la experiencia y la convicción de que la autorregulación publicitaria no solo es posible, sino también necesaria.

Me siento muy orgulloso a ser parte de esta industria y contribuir a su desarrollo. Autocontrol ha sido, y seguirá siendo, esa red que permite saltar más lejos, con más confianza, y sin renunciar a los principios. Porque una publicidad más responsable contribuye también a la competencia leal y a una sociedad más libre, más segura y respetuosa.