Bond Labs, la boutique global de marketing technology e IA fundada por Pablo Monge, incorpora a Alejandro Martín Peces-Barba como socio y chief operating officer (COO).
Con este nombramiento, la compañía busca reforzar su capacidad de ejecución y dotarse de una estructura operativa que le permita afrontar una nueva fase de crecimiento. La incorporación se produce cuando la firma cumple sus primeros tres meses de actividad, un periodo en el que ha cerrado proyectos con clientes de sectores como banca, seguros, telecomunicaciones y retail.
Además, la agencia ya ha obtenido la certificación como Salesforce Select Partner y ha puesto en marcha soluciones propias de inteligencia artificial, entre ellas una plataforma de optimización para motores de IA generativa (GEO) y un ecosistema de agentes de voz inteligentes.
Con cerca de una década de experiencia en consultoría tecnológica aplicada al marketing y las ventas digitales, Peces-Barba ha desarrollado buena parte de su trayectoria en compañías como Accenture y Jakala. En la primera lideró proyectos vinculados a arquitectura de datos, customer data platforms, analítica avanzada, ventas digitales y estrategia MarTech para clientes de distintos sectores.
Más tarde, en Jakala, Alejandro Martín Peces-Barba evolucionó hasta el cargo de advisory associate partner, desde donde impulsó la estrategia de clientes con alcance global y el crecimiento del área de consultoría estratégica en MarTech. En su nuevo puesto, Peces-Barba asumirá la dirección de la operación de Bond Labs, desde la estructuración de los equipos de delivery y la gestión de los programas de certificación técnica hasta la supervisión de la calidad de ejecución en los proyectos.
Su llegada permitirá, según la compañía, consolidar un modelo operativo preparado para absorber el crecimiento sin renunciar a la especialización técnica ni a la orientación a resultados. Pablo Monge, CEO y fundador de Bond Labs, señala que la incorporación responde a la necesidad de reforzar la “columna vertebral operativa” de la compañía en una etapa de expansión. Por su parte, Peces-Barba subraya que el mercado demanda cada vez más consultoras capaces no solo de conocer la tecnología, sino de integrarla con impacto real en el negocio del cliente.