La CNMC aprueba la compra de Clear Channel por parte de Atresmedia

Acepta los compromisos presentados por Atresmedia para mitigar los riesgos para la competencia que traería consigo la adquisición. Entre ellas, la prohibición de comercializar de manera conjunta publicidad en Exterior, Televisión, Radio y Prensa.

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha autorizado con compromisos la adquisición de Clear Channel España por parte de Atresmedia al considerar que las medidas presentadas por el grupo audiovisual son suficientes para solucionar los problemas de competencia detectados. 

Según ha informado la CNMC en un comunicado, después de haber analizado ambas compañías y el impacto que dicha operación tendría en el sector publicitario, la integración de Clear Channel España en Atresmedia convertiría a este último en el único grupo en nuestro país en contar con una presencia “significativa” en la mayoría de los principales medios publicitarios en España, evidenciando riesgos para la competencia. 

“La CNMC considera que esta posición podría permitir al grupo ofrecer de forma conjunta espacios publicitarios en televisión, radio, prensa y publicidad exterior, configurando ofertas difícilmente replicables por sus competidores”, ha informado. 

En concreto, la operación podría generar posibles estrategias de comercialización conjunta que podría reforzar la posición del grupo frente a otros operadores que cuentan con una presencia más limitada en estos medios. 

De acuerdo a lo notificado por la CNMC, para resolver estos riesgos Atresmedia presentó una serie de compromisos con una duración máxima de ocho años que persiguen mantener separada la actividad de publicidad exterior con el resto de las actividades publicitarias tanto de Atresmedia como de Planeta (grupo editorial que controla Atresmedia). 

Entre tales medidas, destaca la prohibición de cualquier forma de comercialización conjunta de publicidad exterior con el resto de productos publicitarios de Atresmedia y de Planeta. Esta prohibición, informan, se extiende a todo el proceso de negociación, desde el diseño de dichos productos hasta su intermediación a través de las agencias de medios y su venta final. 

También se establece la separación estructural y autonomía funcional, comercial y económica entre Clear Channel y las restantes comercializadoras de publicidad de Atresmedia, incluida la prohibición de cualquier intercambio de información comercial entre ellas. 

En el mercado de publicidad exterior, se imponen ciertas limitaciones para presentarse a licitaciones públicas y gestionar publicidad de terceros operadores.

Finalmente, se nombrará a un administrador independiente para supervisar el cumplimiento de los compromisos.