Muere Augusto Macías, académico de honor de la Academia de la Publicidad y referente sectorial

El profesional, vinculado a agencias, medios y entidades del sector, dedicó buena parte de su trayectoria a reivindicar el reconocimiento de quienes han contribuido al desarrollo de la publicidad en España.

El sector publicitario español despide a Augusto Macías Lomo, profesional histórico de la industria y una de las figuras que más trabajó por preservar la memoria y reconocer la aportación de quienes han impulsado la evolución de la publicidad en España.

Licenciado en Derecho y técnico de Publicidad, Augusto Macías, nacido en 1932, desarrolló una larga trayectoria en distintos ámbitos de la actividad publicitaria, desde las agencias hasta los medios y el movimiento asociativo. Su perfil destacó, especialmente, por su compromiso con la vertebración institucional del sector y por su empeño en poner en valor el trabajo de varias generaciones de profesionales.

Macías inició su actividad laboral a comienzos de los años sesenta en distintas agencias de publicidad. Entre ellas, figura CIESA-NCK, donde trabajó con clientes de relevancia como Colgate, una compañía que ya entonces realizaba investigaciones de audiencias.

Destacó por su compromiso con la vertebración institucional del sector y por su empeño en poner en valor el trabajo de varias generaciones de profesionales

A finales de esa misma década dejó el entorno de agencia para incorporarse al ámbito de los medios, concretamente a la publicidad exterior. En 1984 fue nombrado director general de Expoluz. Ya al final del siglo regresó al mundo de la agencia a través de Creativos de Publicidad y Tactics, como director de expansión. En 1998 se incorporó como consejero y presidente de Publinsa, cargo que desempeñó hasta 2009.

Más allá de su recorrido profesional, Augusto Macías fue una figura clave en el desarrollo del tejido asociativo de la publicidad española. A lo largo de su carrera colaboró activamente con distintas organizaciones del sector y participó en iniciativas decisivas para su consolidación. Fue promotor de la ATP y del EGM, y ejerció como vicepresidente de AEPE, AMPE, AGEP y FNEP.

En 1981 fue elegido presidente para España de la CIBER (Comunidad Iberoamericana de la Comunicación). También fue consejero de Autocontrol, vocal del consejo de la AEA y consejero de OJD durante más de una década.

Entre sus contribuciones más relevantes figura su papel como fundador de la Academia de la Publicidad, entidad de la que fue primer vicepresidente primero y de la que posteriormente fue nombrado académico de honor.