Cantabria lidera la red de carga de vehículos eléctricos en España

En el extremo opuesto, el informe de Carwow detecta que Ceuta y Melilla registran los niveles más bajos de infraestructura, con solo ocho y 26 puntos de carga.

Carwow detecta que el precio sigue siendo el principal freno para la compra de vehículos eléctricos.

El impulso del Gobierno al coche eléctrico con el nuevo Plan Auto+, destinado a acelerar la adopción de vehículos eléctricos en 2026, vuelve a poner sobre la mesa una cuestión clave: si la infraestructura de recarga está preparada para sostener esta transición. Ante esto, un análisis de Carwow determina que Cantabria destaca como la región con 144,2 puntos de recarga por habitante.

Según el estudio, España contaba con 49.354 puntos de carga públicos en noviembre de 2025, aunque su reparto territorial presenta importantes diferencias. Mientras algunas regiones como Cantabria lideran la transición hacia la movilidad eléctrica gracias a una red más desarrollada, otras aún presentan una cobertura limitada que podría dificultar la adopción masiva de vehículos eléctricos.

Cantabria, Castilla y León y Navarra destacan como las comunidades con mayor disponibilidad de puntos de recarga por habitante, lo que facilita la conducción eléctrica y reduce la dependencia de la carga doméstica. Estas regiones encabezan el ranking nacional en infraestructura de carga pública.

Posición Región Habitantes Nº de puntos de carga (nov. 2025) Puntos por cada 100.000 habitantes
1 Cantabria 593.623 856 144,2
2 Castilla y León 2.401.221 3.249 135,3
3 Navarra 683.854 905 132,3
4 Asturias 1.015.128 1.156 113,9
5 Aragón 1.364.621 1.542 113,0

En el extremo opuesto, el informe identifica territorios donde la red de recarga sigue siendo insuficiente. Ceuta y Melilla registran los niveles más bajos de infraestructura, con solo 8 y 26 puntos de carga respectivamente, pese a contar con poblaciones superiores a los 80.000 habitantes. También Galicia y Murcia presentan cifras por debajo de la media nacional, con 70,1 y 74,3 puntos por cada 100.000 habitantes, lo que podría ralentizar la adopción del vehículo eléctrico en estas zonas.

Más allá de la infraestructura, el estudio también analiza la percepción de los conductores españoles. A partir de una encuesta realizada a cerca de 1.000 adultos, Carwow detecta que el precio sigue siendo el principal freno para la compra de vehículos eléctricos. El 71 % de los encuestados considera que estos coches siguen siendo demasiado caros, mientras que el 69 % afirma que solo compraría uno si existieran subvenciones.

La confianza en la red de carga también sigue siendo limitada: el 35 % de los participantes no está seguro de si existen suficientes puntos de recarga en su zona, y un 21 % descarta directamente comprar un vehículo eléctrico por falta de confianza en la disponibilidad de carga.

Mario Garcés, redactor jefe de Carwow, señala que la expansión de la infraestructura será determinante para el éxito de la movilidad eléctrica en España. “Hoy en día, un vehículo eléctrico es una opción realista para muchos españoles, pero solo si la red de carga funciona. En regiones como Cantabria o Navarra la cobertura es sólida, mientras que en otras zonas conviene revisar las rutas habituales o plantearse instalar un punto de carga en casa antes de dar el salto al vehículo eléctrico”, explica.

El informe concluye que, aunque el mercado de vehículos eléctricos sigue creciendo en España, la transición dependerá en gran medida de reducir las desigualdades territoriales en la red de carga y de mejorar la confianza de los consumidores en la infraestructura disponible.