Uber apuesta por traer los vehículos autónomos a España

Ya en ciudades como San Francisco, los robotaxis sin conductor forman parte habitual del tráfico urbano por lo que la compañía fijó la meta de llegar a las 20.000 unidades.

Actualmente, Uber ya opera servicios de este tipo en varias ciudades de Estados Unidos —como Austin, Atlanta, Dallas o Phoenix— y también en Dubái.

Uber sitúa a Madrid entre las ciudades candidatas para el lanzamiento de su servicio de coches autónomos. La compañía estadounidense compite directamente con empresas como Waymo y Tesla y se ha marcado como objetivo contar con la mayor flota de vehículos autónomos del mundo en 2029.

Actualmente, Uber ya opera servicios de este tipo en varias ciudades de Estados Unidos —como Austin, Atlanta, Dallas o Phoenix— y también en Dubái. En paralelo, la compañía trabaja en la expansión internacional de este modelo, con planes para llegar a otros mercados clave como Londres, Zúrich y Hong Kong, además de la capital española.

Para desarrollar su apuesta por el vehículo autónomo, Uber opta por un modelo basado en alianzas con fabricantes y proveedores tecnológicos. En distintos mercados incorpora vehículos de marcas como Hyundai, ha presentado recientemente un robotaxi desarrollado junto a Mercedes-Benz y ha realizado pruebas con modelos de Lucid. Además, en algunas ciudades los coches autónomos de Waymo ya pueden reservarse directamente a través de la aplicación de Uber. El pasado verano, la compañía fijó como meta alcanzar una flota de 20.000 robotaxis.

El despliegue de estos servicios suele realizarse de forma progresiva. En las primeras fases, los vehículos circulan con un conductor de seguridad que supervisa la conducción y puede intervenir en caso de emergencia. No obstante, en ciudades como San Francisco, los robotaxis sin conductor ya forman parte habitual del tráfico urbano.

Resultados de la compañía

El anuncio coincide con la presentación de los resultados económicos de Uber correspondientes a 2025. La plataforma cerró el ejercicio con un beneficio neto atribuido de 10.053 millones de dólares, un 2% más que el año anterior, y unos ingresos de 43.978 millones, lo que supone un crecimiento del 18,3%. Parte del resultado estuvo apoyado por un impacto positivo de carácter fiscal.

Los costes del grupo también aumentaron, hasta los 46.452 millones de dólares, y el último trimestre del año reflejó una fuerte caída del beneficio, afectado por mayores gastos y la desaparición de ventajas fiscales. A pesar de que la cifra de negocio siguió creciendo en ese periodo, el mercado reaccionó con descensos en la cotización de la compañía. La posible llegada de los robotaxis a Madrid abre ahora el debate sobre regulación, seguridad y aceptación social, factores que marcarán el ritmo real de implantación de esta tecnología en las ciudades europeas.