El presidente del Gobierno Pedro Sánchez ha anunciado que España prohibirá el acceso a las redes sociales a los menores de 16 años, sumándose así a las iniciativas similares vistas en países como Australia, Francia o Reino Unido.
El anuncio lo ha realizado durante su intervención ante el plenario de la Cumbre Mundial de Gobiernos, celebrada en Dubái, en la que participan jefes de Estado y de Gobierno de una treintena de países.
La medida se apoya en la ley orgánica para la protección de los menores en entornos digitales, aprobada por el Congreso el pasado mes de septiembre. Esta norma eleva la edad mínima de registro en redes sociales de los 14 a los 16 años y obliga a los fabricantes de dispositivos con acceso a Internet a incorporar medidas gratuitas de protección para menores, como sistemas de control parental.
Según explicó Sánchez, el objetivo es que las plataformas digitales se conviertan en espacios más saludables. El Gobierno prevé aprobar la próxima semana un conjunto de iniciativas que incluyen la obligación de implantar sistemas efectivos de verificación de edad y la creación de un mecanismo de “rastreo, cuantificación y trazabilidad” para identificar lo que el Ejecutivo denomina una “huella de odio y polarización”.
También señaló la intención de abordar, junto a la Fiscalía, posibles infracciones legales vinculadas a servicios y plataformas como Grok, TikTok o Instagram.
La decisión se produce después de la entrada en vigor, el pasado mes de diciembre, de la ley australiana que prohíbe el acceso a redes sociales a menores de 16 años. Australia fue el primer país en implantar una restricción de este tipo, con una normativa que afecta a plataformas como Facebook, Instagram, Threads, YouTube, TikTok, Snapchat, X, Reddit, Twitch y Kick.
La ley obliga a estas empresas a adoptar “medidas razonables” para evitar que los menores tengan cuentas activas, con sanciones que pueden alcanzar los 50 millones de dólares australianos en caso de incumplimiento. Para adaptarse a la norma, Meta ha eliminado cerca de 550.000 cuentas en Instagram, Facebook y Threads.
En Europa, Francia ha aprobado un proyecto de ley que prohíbe el acceso a redes sociales a menores de 15 años y limita la promoción de productos o servicios que puedan perjudicar su salud física o mental en plataformas dirigidas a este público. En Reino Unido, la propuesta aún debe debatirse en la Cámara de los Comunes, aunque el país ya ha implantado sistemas de verificación de edad para determinados servicios digitales dentro de su Ley de Seguridad en Línea.
Dinamarca anunció en noviembre un acuerdo para fijar una edad mínima de 15 años para el uso de redes sociales, con posibilidad de autorización parental a partir de los 13.
A nivel comunitario, el Parlamento Europeo ha propuesto restringir el acceso a redes sociales a partir de los 16 años, permitiendo el uso desde los 13 con consentimiento de los padres. Los eurodiputados han señalado la falta de implicación de las grandes plataformas en la protección de los menores y han pedido una aplicación eficaz de la Ley de Servicios Digitales, así como la prohibición de prácticas consideradas nocivas, como los diseños adictivos. La Comisión Europea, por su parte, trabaja en un proyecto piloto – en el que participa España – para desarrollar una plataforma capaz de verificar la edad real de los usuarios.
Datos de uso y preocupaciones sobre los menores
Entidades como Qustodio o Unicef han informado de los riesgos que tiene para los menores de edad el uso intensivo de las redes sociales.
Según datos del primero, los menores pasan de media más de una hora diaria en estas plataformas, siendo los españoles los que más tiempo dedican, con una media de 1 hora y 17 minutos al día. TikTok se mantiene como la red social preferida entre los menores, con un uso medio de 2 horas y 12 minutos diarios, impulsado por su formato de vídeos cortos y verticales. Desde la compañía advierten además que el consumo intensivo de este tipo de contenidos puede generar efectos como sobreestimulación, exceso de dopamina, atención fragmentada o alteraciones del sueño.
Unicef también ha expresado su preocupación por el acceso temprano a las redes: el 78,3% de los niños tiene presencia en alguna plataforma y un 6% de los adolescentes podría presentar un patrón de uso problemático, caracterizado por una conexión excesiva, dificultad para reducir el tiempo en línea y síntomas emocionales negativos cuando no se accede a las redes. La organización alerta además de riesgos asociados al ‘sexting’ y al contacto con desconocidos, con un 5,7% de menores que afirma haber recibido proposiciones sexuales de adultos en Internet.
Ante este escenario, el 46% de los padres considera que la edad mínima de acceso debería situarse en los 16 años, según Qustodio, el mismo umbral que tomó como referencia Australia y que ahora plantea el Gobierno español.
Qué establecen hoy las plataformas
En la actualidad, las principales redes sociales mantienen políticas propias sobre edad mínima y protección de menores.
Instagram fija la edad mínima de registro en 14 años y ha lanzado las denominadas “Cuentas para adolescentes”, con funciones de protección integradas por defecto. Facebook permite el registro desde los 13 años a nivel global, aunque en España, Corea del Sur y Quebec la edad mínima se eleva a 14.
TikTok autoriza la creación de cuentas a partir de los 13 años, pero reserva funciones como la aparición en el feed “Para ti” o los mensajes directos a usuarios mayores de 16, aplicando además ajustes de privacidad más restrictivos. X establece también los 13 años como edad mínima, con cuentas privadas por defecto para menores.