Nacido en Barcelona en 1936, Moliné desarrolló una trayectoria estrechamente ligada a algunas de las agencias más determinantes de varias décadas de creatividad en España. Fue socio fundador de MMLB, junto a Eddy Borsten, Joaquín Lorente y Miguel Montfort, tras iniciar su carrera en Clarín y Carvis.
Después de su etapa en MMLB, continuó su actividad en firmas como Intermarca Publicis, Tándem DDB Campmany Guasch y Bassat Ogilvy Mather, participando en estructuras creativas de gran relevancia para el sector publicitario nacional.
Además de su trabajo en agencias, Moliné destacó por su papel como consultor, editor y divulgador del pensamiento publicitario. Formó parte del jurado en tres ediciones del Festival de Cannes y recibió múltiples reconocimientos a lo largo de su vida profesional, entre ellos la Medalla de Plata del Clavel en el Festival de Cine de Sitges por el cortometraje Ta ta boom boom, el Premio Nacional de Comunicación de la Generalitat de Cataluña y su entrada en el salón de la fama del Festival Iberoamericano de la Publicidad.
En 2009, fue nombrado miembro de honor de la Academia de la Publicidad, un reconocimiento que subrayó no solo su recorrido profesional, sino también su contribución intelectual al oficio.
Con su fallecimiento, el sector pierde a un nombre esencial, vinculado a la creatividad, la estrategia y la evolución contemporánea de la publicidad en España.