Gallina Blanca presenta “Hogar, rico hogar”, su nueva campaña para la categoría de Caldos Caseros, desarrollada por la agencia creativa Sra. Rushmore. La iniciativa supone un punto de inflexión en la comunicación de la marca, que da un paso más allá de los atributos funcionales del producto para centrarse en su valor emocional y en el papel del hogar como espacio de cuidado, protección y bienestar.
Con este nuevo enfoque, Gallina Blanca busca conectar de forma más profunda con los consumidores, reivindicando el caldo no solo como un ingrediente culinario, sino como un símbolo del calor de hogar. La campaña sitúa la casa como el territorio natural del caldo y lo vincula a los momentos cotidianos que construyen la vida familiar.
La idea creativa gira en torno a la figura de Karlos Arguiñano, embajador histórico de la marca, a quien se suma en esta ocasión su hijo Joseba. Ambos muestran una faceta más personal y cercana, reforzando el mensaje central: el hogar no son solo cuatro paredes, sino las personas, los afectos y los sabores que reconfortan y unen.
Tras años comunicando atributos racionales como la cocción a fuego lento o el uso de ingredientes 100% naturales, la marca apuesta ahora por construir una narrativa basada en valores emocionales
Desde la compañía explican que “Hogar, rico hogar” marca un antes y un después en la estrategia de Gallina Blanca. Tras años comunicando atributos racionales como la cocción a fuego lento o el uso de ingredientes 100% naturales, la marca apuesta ahora por construir una narrativa basada en valores emocionales. En un contexto de incertidumbre, el hogar se presenta como el mejor refugio, y los caldos, como ese sabor que reconforta y crea hogar.
La campaña se activó el 12 de enero con un amplio despliegue de medios que incluye televisión, con spots de 30 y 10 segundos y una pieza de patrocinio; Connected TV; contenido digital y para redes sociales; materiales en punto de venta; y una campaña de exterior con mupis que combinan gráficas de producto, escenas cotidianas y una pieza protagonizada por Karlos Arguiñano.