“Reivindicamos el valor y la seguridad del juguete como pilares para el desarrollo infantil”. Por Marta Salmón (AEFJ)

Con una natalidad en descenso —un 25% menos en la última década— y un crecimiento del público adulto aficionado al juguete, que ya representa el 30% de la facturación del sector, los fabricantes se enfrentan a un escenario de transformación. A ello se suma el impacto de las falsificaciones, responsables de la pérdida del 11% de la facturación en España. “Reivindicamos el valor y la seguridad del juguete como pilares para el desarrollo infantil”, afirma Marta Salmón, presidenta de la Asociación Española de Fabricantes de Juguetes (AEFJ), que reclama una mayor protección normativa y el reconocimiento del juego como motor de desarrollo.

Marta Salmón, presidenta Asociación Española de Fabricantes de Juguetes (AEFJ).

Desde la Asociación Española de Fabricantes de Juguetes (AEFJ), promovemos el valor del juego y del juguete como herramientas fundamentales para el desarrollo infantil. Representamos al sector juguetero en España ante organismos nacionales e internacionales y, por supuesto, defendemos los intereses de nuestros asociados.

Asesoramos sobre normativas y regulaciones con el objetivo de que los juguetes que salen al mercado sean un referente de calidad y seguridad. Fomentamos la imagen del juguete español en el exterior, facilitando la presencia de nuestras empresas en ferias internacionales.

Impulsamos actividades que beneficien tanto al sector como al bienestar infantil. Por ello, queremos que el 26 de abril sea declarado Día del Niño. En muchos países ya existe una fecha similar, y en España esta jornada tiene un significado especial: fue el primer día, tras el confinamiento por la pandemia, en que los niños pudieron salir a la calle con su juguete, reconociendo así el valor que este tiene para la infancia.

Crecer Jugando

A través de nuestra Fundación Crecer Jugando llevamos a cabo numerosas acciones para acercar el juego a niños en situación de vulnerabilidad, mediante donaciones de nuestros asociados y campañas destacadas como la que realizamos junto a RTVE. Con más de 25 años de trayectoria, esta iniciativa ha entregado millones de juguetes a través de diversas ONG.

El perfil del consumidor está cambiando: un 30% de los ingresos del sector proviene de los kidults, adultos que compran juguetes por nostalgia, coleccionismo o afición, lo que obliga a las empresas a adaptar sus lanzamientos a estos nuevos públicos

El sector afronta importantes retos. El principal es la disminución de la natalidad, que ha caído un 25% en la última década. A esto se suma que los niños dejan de jugar a edades más tempranas, lo que impacta directamente en nuestra facturación. El perfil del consumidor está cambiando: un 30% de los ingresos del sector proviene de los kidults, adultos que compran juguetes por nostalgia, coleccionismo o afición, lo que obliga a las empresas a adaptar sus lanzamientos a estos nuevos públicos.

Nos encontramos en un sector altamente regulado. Todo ello incrementa los costes para nuestras empresas, mientras que los mercados en línea permiten la entrada de juguetes inseguros, sin control alguno. Esto no solo pone en peligro a los niños, sino que genera una competencia desleal, ya que nuestras empresas deben asumir costes que encarecen sus productos, mientras el consumidor se ve confundido por precios más bajos que solo se explican por el incumplimiento normativo.

Somos el país más estacional de Europa en la compra de juguetes: más del 60% de las ventas se concentran en los últimos meses del año, frente al 40% en países como Francia. Esta estacionalidad responde a un factor cultural: en Europa se concibe el juego como parte esencial del desarrollo del niño, y se compran juguetes durante todo el año. En España, en cambio, se vinculan más al entretenimiento y a fechas concretas, como Navidad y Reyes.

Copias y falsificaciones

La proliferación de copias y falsificaciones —que suponen la pérdida de un 11% de la facturación en España y del 5% de los empleos directos— desincentiva esta inversión. Colaboramos con las fuerzas de seguridad del Estado para formarles en la detección de productos falsificados. La erradicación de esta competencia desleal es uno de nuestros grandes desafíos.

“Copias y falsificaciones  suponen la pérdida de un 11% de la facturación en España y del 5% de empleos directos. La erradicación de esta competencia desleal es uno de nuestros grandes desafíos”

Pedimos que las plataformas de comercio electrónico asuman responsabilidades, ya que actualmente existe una laguna legal que les permite eludirlas cuando los productos provienen de terceros. Reivindicamos la aplicación uniforme de la normativa de seguridad a todos los operadores, y que las plataformas sean responsables cuando no exista un operador europeo identificado. Para ello, es imprescindible reforzar el control aduanero y aumentar los recursos destinados a los organismos de inspección, permitiéndoles intensificar su labor tanto en plataformas como en puntos de venta en línea.

Nuestros consumidores de hoy serán los clientes del mañana, y el compromiso de dejarles un planeta mejor nos impulsa a transformarnos en un sector sostenible. Desde la Fundación Crecer Jugando promovemos también la economía circular con la campaña «Comparte y Recicla», que recoge juguetes para darles una segunda vida y repartirlos entre otros niños.

Solicitamos campañas institucionales que promuevan el juego como motor de desarrollo infantil, su incorporación como herramienta pedagógica en las escuelas, su reconocimiento como bien de interés cultural y su inclusión en iniciativas como el bono cultural.

Asimismo, pedimos ayudas para que las empresas puedan adaptarse a las nuevas exigencias en materia de seguridad, sostenibilidad y a las demandas de los nuevos consumidores.

Garantizar el acceso a un juego seguro y educativo es clave para el desarrollo de las nuevas generaciones.