Powerdot desmonta seis mitos sobre el vehículo eléctrico en España

Los modelos de nueva generación ofrecen habitualmente entre 400 y 600 kilómetros WLTP, con versiones que superan los 650 kilómetros.

Powerdot subraya que España ha avanzado en infraestructura pública y que la relación entre puntos de recarga y parque eléctrico es favorable.

La movilidad eléctrica sigue ganando presencia en España, aunque todavía convive con mitos que dificultan su expansión. Para promover el debate, Powerdot, operador europeo de recarga rápida y ultrarrápida, ha recopilado seis de las ideas erróneas más extendidas sobre el vehículo eléctrico y las ha confrontado con datos recientes del mercado.

«El vehículo eléctrico ya no es una promesa de futuro. Es una opción real, eficiente y cada vez más accesible y económica», señala Laura Gonçalves, directora general de Powerdot en España. «Aun así, sigue habiendo mucha desinformación y nuestro papel como operador de recarga es ayudar a que los conductores conozcan la realidad: hoy pueden cargar su coche de forma sencilla, rápida y sin cambiar sus hábitos».

Autonomía: de la barrera psicológica al uso real

Uno de los mitos más habituales es que los coches eléctricos tienen poca autonomía. Según Powerdot, los modelos de nueva generación ofrecen habitualmente entre 400 y 600 kilómetros WLTP, con versiones que superan los 650 kilómetros. Incluso los vehículos compactos se mueven en rangos de 350 a 450 kilómetros, cifras que cubren sin dificultad el uso diario.

Infraestructura: red suficiente, pero en expansión

La percepción de que no existen suficientes puntos de recarga para viajar también pierde peso. Powerdot subraya que España ha avanzado en infraestructura pública y que la relación entre puntos de recarga y parque eléctrico es favorable frente a otros mercados europeos. Aun así, la compañía insiste en la necesidad de seguir ampliando la recarga ultrarrápida en corredores principales y zonas menos cubiertas, para mejorar la experiencia de viaje.

Tiempos de carga

Otra creencia persistente es que cargar un coche eléctrico lleva demasiado tiempo. Powerdot recuerda que los cargadores ultrarrápidos permiten recuperar del 20% al 80% de la batería en torno a 20 minutos. Además, la mayor parte de las recargas se realizan cuando el vehículo está detenido por motivos cotidianos —trabajo, compras u ocio—, integrándose en la rutina sin requerir tiempos extra específicos.

Coste total de propiedad: ventaja creciente

El cuarto mito apunta al precio de compra y mantenimiento. Powerdot apoya su argumentación en la evolución del mercado: las matriculaciones de eléctricos puros crecieron un 64,6% interanual en septiembre de 2025, según ANFAC, un dato que refleja mayor confianza del consumidor y una oferta más competitiva.  La compañía añade que estudios recientes sobre coste total de propiedad sitúan a los eléctricos como opción económicamente más ventajosa frente a combustión e híbridos enchufables en la mayoría de casos.

Durabilidad de baterías: degradación más lenta

Powerdot también combate la idea de que las baterías se degradan con rapidez. Datos de Geotab, basados en casi 5.000 vehículos eléctricos y 1,5 millones de días de uso, muestran una degradación media anual del 1,8%, inferior a la registrada en 2019. A ese ritmo, una batería mantendría más del 80% de su capacidad tras diez años, extendiendo su vida útil más allá de la del propio vehículo.

Además, Powerdot recuerda que el Reglamento Europeo 2023/1542 refuerza la trazabilidad, reutilización y reciclaje de materias primas críticas como litio y níquel, favoreciendo una segunda vida industrial de las baterías.

Por último, la compañía refuta que los vehículos eléctricos contaminen más. Según análisis de ciclo de vida citados por Powerdot, un eléctrico puede emitir hasta 3,2 veces menos CO₂ que un modelo de combustión a lo largo de toda su vida útil, incluso considerando la fabricación de la batería y el mix eléctrico. Esta diferencia, apunta la empresa, crecerá a medida que aumente el peso de las renovables.