KFC ha anunciado un acuerdo con The Coca-Cola Company por el que sustituirá los productos de PepsiCo por los de Coca-Cola en sus restaurantes de Estados Unidos. La decisión pone fin a una relación comercial de casi 40 años entre la cadena de restauración y el fabricante de refrescos, y supone un nuevo movimiento en la competencia entre ambas marcas por el mercado estadounidense.
El cambio comenzará en enero de 2027 y se completará durante la primavera de ese mismo año, cuando los 3.600 establecimientos de KFC en Estados Unidos incorporen la oferta de bebidas de Coca-Cola, según ha informado la multinacional.
La relación comercial entre KFC y PepsiCo se remonta a 1986, cuando el fabricante de refrescos adquirió la cadena de restauración a RJR Nabisco por unos 840 millones de dólares. Aunque PepsiCo se desprendió de KFC en 1997, con la creación de Tricon Global Restaurants, posteriormente denominada Yum! Brands, ambas empresas mantuvieron su acuerdo de suministro de bebidas, renovado en 2000. Cuarenta años después, la cadena volverá a incorporar Coca-Cola, que ya estaba presente en buena parte de sus establecimientos antes de la adquisición por PepsiCo.
Con este nuevo acuerdo, Coca-Cola recupera su presencia en la red estadounidense de KFC, mientras que PepsiCo continuará suministrando bebidas a la cadena en numerosos mercados internacionales y a otros negocios de Yum! Brands, como Taco Bell. En España seguirá sirviéndose PepsiCo.
«Esta alianza va más allá de lo que hay en el vaso. Es un paso importante en nuestro trabajo para evolucionar KFC, fortalecer nuestros restaurantes y crear una experiencia más relevante para los clientes de hoy. Coca-Cola comparte nuestra ambición por el futuro de esta marca, y me entusiasma lo que podemos crear juntos», ha señalado Catherine Tan-Gillespie, presidenta de KFC en Estados Unidos.