España ocupa la tercera posición mundial entre las economías con mejores condiciones para el desarrollo del turismo, según el Travel & Tourism Development Index (TTDI) 2026, elaborado por el World Economic Forum en colaboración con Zurich Insurance Group.
El país alcanza una puntuación de 5,22 sobre 7 y se sitúa únicamente por detrás de Japón y Estados Unidos, convirtiéndose en la economía europea mejor posicionada del estudio. El informe, que analiza 110 economías a través de 17 pilares y 102 indicadores, evalúa las condiciones que favorecen el desarrollo de la actividad turística, desde las infraestructuras y los servicios hasta los recursos culturales y naturales y la sostenibilidad.
España mejora su puntuación un 1% respecto a 2024 y un 2,8% frente a 2019, aunque desciende dos puestos en la clasificación internacional. Entre sus principales fortalezas destacan las infraestructuras turísticas. España ocupa el tercer puesto mundial en transporte aéreo y en servicios e infraestructuras turísticas, mientras que alcanza la sexta posición en recursos culturales. Desde la anterior edición, los mayores avances se han registrado en servicios e infraestructuras turísticas (+15,9%), transporte aéreo (+5,9%) y sostenibilidad de la demanda turística (+5,1%).
El crecimiento turístico plantea nuevos desafíos
El posicionamiento de España coincide con el crecimiento de los desplazamientos internacionales. En 2025 se registraron 1.500 millones de llegadas de turistas internacionales, mientras que la contribución del sector a la economía mundial alcanzó los 10,3 billones de euros, equivalentes a cerca del 10% del PIB mundial. La actividad turística sostuvo, además, 366 millones de empleos.
Sin embargo, el informe advierte de los desafíos asociados al aumento de visitantes, especialmente la presión sobre las infraestructuras, la vivienda y los servicios públicos. La concentración turística y la estacionalidad continúan siendo dos de los principales problemas para destinos como España. De hecho, Europa registra puntuaciones en sostenibilidad de la demanda turística casi un 12% inferiores a la media mundial.
A estos retos se suma el aumento de los costes. La competitividad en precios del turismo mundial cayó un 3,1% entre 2024 y 2026, debido al encarecimiento del combustible, el alojamiento y la mano de obra. El estudio también advierte de que el sector podría enfrentarse a un déficit de 43 millones de trabajadores en 2035, equivalente al 16% de la fuerza laboral necesaria.
Por otra parte, el estudio destaca la importancia de preparar los destinos frente a posibles crisis económicas, tensiones geopolíticas y fenómenos climáticos extremos. «Los destinos que planifican ante las disrupciones se recuperan más rápido y mantienen la confianza de los viajeros», declara Cara Morton, CEO global business and operations de Zurich Insurance Group.
Para afrontar estos desafíos, el informe recomienda diversificar la demanda turística, mejorar la conectividad, reforzar la formación de los profesionales y favorecer que las comunidades locales participen de los beneficios del turismo. Estas medidas buscan compatibilizar el crecimiento del sector con la sostenibilidad y la competitividad de los destinos.