El 92% de los españoles se manifiestan preocupados por la protección de datos personales, porcentaje que asciende hasta el 96% entre los baby boomers.

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El obligado cumplimento del Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) a partir del próximo 25 de mayo esclarecerá los derechos de los consumidores individuales sobre sus datos personales y el uso que decidan hacer de ellos. ¿Cuál es la actitud de los españoles ante la privacidad online? ¿Qué deben hacer las marcas para contribuir a la creación de una economía de datos saludable?

Antes que nada, los consumidores necesitarán saber que los beneficios derivados del intercambio de datos son ventajosos para ellos. La amplia mayoría de ellos opinan, según los datos manejados por el Instituto de la Economía Digital (ICEMD), que son las empresas las que se benefician desproporcionadamente en dicho intercambio. Esta percepción, sumada al desconocimiento general sobre la nueva normativa de protección de datos ( menos del 25% de los españoles han oído hablar del RGPD), obliga al sector empresarial a hacer una labor de evangelización sobre los beneficios potenciales del intercambio de datos.

Según el estudio realizado por ICEMD, los consumidores españoles tienen una actitud bastante pragmática al respecto. El 59% estudiará caso por caso qué obtendrá a cambio de ceder datos personales a las marcas. En principio, hasta un 80% muestra una predisposición positiva a hacerlo a cambio de mejores servicios.

Esta es una característica más generalizada a entre los consumidores de menor edad, que se muestran mucho más despreocupados (74%) que los mayores (81%) respecto a los temas relacionados con la protección de datos. Así, hasta un 22% de consumidores de mayor edad no están dispuestos a facilitar información personal ni siquiera a cambio de mejores servicios.

El 92% de los españoles considera que la privacidad es un derecho básico, y este porcentaje asciende hasta el 96% entre la generación del Baby-Boom. A pesar de este celo, casi el 50% de los encuestados también señala que es un problema menor, siempre que no se cometan abusos en la utilización de los datos.

No obstante, los expertos del ICEMD se muestran optimistas respecto a la capacidad de nuestro país para construir una economía de datos solvente. Su esperanza se basa en ese 58% de consumidores españoles que opina que el intercambio de datos e información personal online forma parte de la vida actual, aunque el 87% considera que las marcas son las que más rentabilidad sacan en estos momentos.

Por otro lado, en la actualidad solo el 40% percibe algún beneficio real a cambio de ceder datos personales a las empresas, de modo que las marcas tienen un gran trabajo que hacer al respecto.

Las recompensas económicas directas, así como la obtención de productos y servicios gratis, las ofertas y rebajas son los incentivos más citados por los españoles a la hora de plantearse ceder datos personales a las marcas.

Más control

La protección de datos preocupa, como hemos visto, a los consumidores españoles. El 52% siente que tiene muy poco o ningún control sobre aspectos concretos del intercambio de datos:

– El 52% opina que no puede impedir que las empresas compartan la información personal con terceros.

– El 49% no sabe cómo impedir que las marcas obtengan información sobre ellos.

– El 44% acusa a las marcas de no respetar el uso de los datos personales para los fines que se acordaron en un principio.

– El 37% se queja de no saber cómo obligar a las empresas a borrar la información que tienen sobre ellos.

Por otro lado, además de los beneficios explícitos, factores como una política de privacidad flexible, unas condiciones claras y transparencia son aspectos muy valorados por los consumidores españoles ante la posibilidad de intercambiar datos personales con las empresas.

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