¿Es el cine la mejor herramienta de marketing? Seis casos de éxito

El cine puede convertirse en una herramienta de marketing poderosísima que dispare las ventas de una marca. También puede ayudar

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Nike hizo un gran negocio calzando a Forrest Gump con sus Classic Cortez.

El cine puede convertirse en una herramienta de marketing poderosísima que dispare las ventas de una marca. También puede ayudar a lanzar una nueva línea de negocio. Repasamos seis casos de éxito.

La gran pantalla se está consolidando como una de las plataformas más efectivas a la hora de aplicar estrategias de product placement, marketing de contenidos o branded content. “Las películas son el escenario ideal para la venta de experiencias, técnica con la que las marcas buscan monetizar sus inversiones en publicidad”, señala José Luis López-Linares, de la productora López-Li Films.

En las últimas décadas, el cine ha mostrado ser el aliado perfecto para los departamentos de marketing de los anunciantes:

“E.T.” y Reece’s Pieces: Ante la negativa de M&Ms para aparecer en “E.T., el extraterrestre”, Steven Spielberg contactó con su competencia directa, Reece’s Pieces. Esta marca de chocolatinas invirtió un millón de dólares para estar en el mítico film y sus ventas aumentaron un 65% después del estreno.

“Top Gun” y Ray Ban: La famosa película dirigida por Tony Scott y protagonizada por Tom Cruise eligió a las gafas Ray-Ban como parte del vestuario de los pilotos. El impacto de esta asociación disparó las ventas del modelo Ray-Ban Aviator un 40%. “El filme es un anuncio de las ‘Aviator’ de Ray-Ban prácticamente desde el inicio hasta el final”, afirma José Luis López-Linares. Efectivamente, la Ray-Aviator estará asociada por siempre al personales de Maverick”.

“Forrest Gump” y Nike: Forrest Gump utiliza el modelo Nike Classic Cortez para correr por todo EEUU. En 2015, la marca deportiva aprovechó el vigésimo aniversario del estreno de la película para relanzar en sus tiendas el modelo exacto que llevaba Forrest, a un precio de 100 dólares el par.

Transformers y General Motors: Una de las inversiones más rentables que una marca haya hecho jamás en el cine. General Motors fue la automovilística que proveyó de vehículos a los personajes protagonistas del film, impulsando un crecimiento en ventas que no ha parado desde 2007. En concreto, las del Chevrolet Camaro amarillo, que se incrementan un 10% anual desde el inicio de la saga Transformers.

“Yo soy Sam” y Starbucks: En esta película, protagonizada por Sean Penn, Starbucks se encargó del montaje y la puesta en marcha de una cafetería para el rodaje. El personaje principal, Sam, es una persona con discapacidad que para recuperar la custodia de su hija necesita conseguir un trabajo. “Yo soy Sam” es, junto a ‘Tienes un e-mail’, uno de los grandes aciertos de Starbucks en marketing de contenidos.

“Naúfrago” y FedEx: En este caso, la marca no solo tiene presencia en la película, sino que comparte protagonismo y juega un papel decisivo en la trama. El año del estreno de la película (2000) y ante el éxito obtenido, FedEx abrió nuevas líneas de negocio y expandió su red a escala mundial.

Fuera de la liga de las grandes producciones y en el ámbito local también hay ejemplos sobre cómo el cine es una herramienta de marketing a tener en cuenta. Así, la película documental “Jerez & el misterio de Palo Cortado”, contribuyó a que, tras 30 años de pérdidas, las ventas de vinos generosos de Jerez en España aumentasen un 1,5%. De hecho, según los datos recogidos por el Consejo Regulador de los Vinos de Jerez en el año 2015, las ventas de este jerez aumentaron un 33%, en gran medida por el efecto del documental.