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David Vivancos, a la derecha, durante su charla en el Inspiration Day de Havas Media.

El desarrollo de la inteligencia artificial suscita muchas preguntas acerca del futuro y de cómo este fenómeno va a conformar nuestras vidas. Para responder a algunas de ellas, Havas Media organizó el 21 de septiembre la jornada Inspiration Day, en la que participó el experto español en inteligencia artificial David Vivancos, artificial intelligence & data science advisor de Emotiv.

Vivancos repasó la historia de la inteligencia artificial, desde las primeras máquinas de ajedrez y damas hasta los últimos desarrollos capaces de pilotar aviones de combate o de ganar un concurso televisivo como el clásico estadounidense ‘Jeopardy’, no solo por su enorme capacidad de almacenamiento, computación y análisis de información, sino también por su mejor comprensión del lenguaje natural.

La evolución de la inteligencia artificial ha pasado por varias etapas. De una inteligencia reducida, propia, por ejemplo, de las máquinas de ajedrez, que realizan una tarea concreta mejor que los humanos, hemos pasado a una inteligencia general, que es en la que se está trabajando actualmente, y que dirige sus esfuerzos al desarrollo de un algoritmo único de aprendizaje que permita a las máquinas aprender como las personas. El siguiente estadio es la superinteligencia o suprainteligencia, en el que la máquina es más inteligente que el conjunto de la humanidad. Los expertos no tienen dudas sobre su llegada, tan solo difieren en si tardará treinta años o cien años, según explicó Vivancos.

Los sistemas de aprendizaje también han evolucionado y se han refinado: de la fuerza bruta de las primeras supercomputadoras se ha pasado a los modelos de redes neuronales profundas que analizan la información en múltiples dimensiones y capas.

Las aplicaciones prácticas de este fenómeno son enormes y se multiplican con la robótica que traslada al mundo físico todas sus funciones. La duda es si en este nuevo mundo quedará sitio para las personas: ¿trabajarán las máquinas para nosotros o, por el contrario, seremos nosotros los que estemos a su servicio?

En los comienzos de la revolución industrial, el ludismo se propuso destruir las máquinas que amenazaban los trabajos de las personas. Ahora, podemos, además, intentar equipararnos a ellas aumentando nuestras capacidades mediante implantes tecnológicos.

Ya se trate de una evolución o de una revolución, Vivancos afirmó que que estamos viviendo una época apasionante llena de oportunidades.