ecommerce-sector-lujo-millennials El ecommerce, de la mano de los millennials, está provocando un profundo cambio en la manera en que las marcas de lujo se dirigen a sus clientes, todavía mayoritariamente seniors y responsables del 73% de las compras más suntuosas del planeta. Pero en tan solo ocho años, los más jóvenes representarán el 40% del mercado global de productos de lujo personal. 

Por tanto, ese 73% no debe ser una excusa para apalancarse en las actuales pautas del mercado del lujo. Un estudio de la consultora Bain & Company advierte que los hábitos de consumo y de compra de los millennials, mucho más afines al ecommerce que las generaciones mayores, están “contagiando” a los segmentos más adultos de la clientela de los artículos lujosos.

Existe un “estado de ánimo millennial” que se extiende entre todos los grupos de compradores.  Y eso implica que hasta un 70% de las compras de lujo están influenciadas por las interacciones online. Antes de realizar su compra, los clientes del lujo ya suelen tener, al menos, un contacto digital con la marca.

El tráfico online a los sitios ecommerce de los anunciantes de lujo ya es el doble de la cantidad de visitas que se registran en sus tiendas físicas y los expertos calculan que en el año 2025, las shop online y las tiendas monomarca se convertirán en los dos mayores canales de ventas de lujo, cada una con un 25% del total del mercado. No obstante, Bain & Company advierte que las tiendas físicas seguirán siendo cruciales en el mercado del lujo, ya que el 75% de las compras todavía se realizarán en un lugar físico en 2025.

LOS TRES GRANDES RASGOS DEL “ESTADO DE ÁNIMO MILLENNIAL”

Los tres rasgos de los millennials que están acabando por incorporar a su comportamiento el resto de los consumidores son los siguientes:

  • Inquietud: La interacción digital con otros usuarios aumenta cuando se opta por comprar un producto.
  • Urgencia: El tiempo que se emplea en hacer una compra está disminuyendo. Los clientes más jóvenes invierten un tercio menos de tiempo que los más adultos a la hora de tomar decisiones de compra.
  • Originalidad y personalización: El consumidor actual, sea de la edad que sea, espera que las marcas se alineen con sus valores e intereses personales.