Fernando Montañés, IPMARK; Confidencial Times

Fernando Montañés

Sensaciones. Parece que fue ayer, pero han pasado más de 15 años del brazo y el ¿Te gusta conducir? de BMW, que supuso un antes y un después de la publicidad de automóviles en España —con permiso de Audi, por supuesto. El coche cedía todo el protagonismo al conductor y sus sensaciones, vivencias y experiencias, que se convertían en el eje fundamental de la comunicación. Pues resulta que ahora, de repente, parece que un montón de marcas de coches coinciden en contar la misma historia, cambiando, eso sí, un poco el argumento, como si fueran remakes de esos que les encantan en Hollywood. Midiendo con maquinitas y sensores en la cabeza las sensaciones del conductor mientras conduce no sé qué coche, tapando los ojos del copiloto para que viva las sensaciones de velocidad por un circuito de carreras, o intentando definir esas sensaciones al ir en otro coche, algo que, lógicamente, resulta imposible. El propio hecho de que verme incapaz de recordar las distintas marcas que cuentan cada una de esas historias de sensaciones me hace pensar que quizá va siendo hora de que piensen en otras nuevas. Y me hace valorar más la fuerza, simplicidad y claridad de la campaña del brazo.

Pasteles ‘vintage’. En esta era de nostalgia que nos invade, y que deja muy corto el cualquiera tiempo pasado fue mejor, pueden resucitar los productos más inverosímiles: nada menos que el Bony, el Tigretón y la Pantera Rosa, esos bollos infantiles que acompañaron a los niños de la EGB. Y vuelven a lo grande, con campaña de televisión incluida. Temo que lo tienen complicado, pues el tema salud y calorías entonces no existía, pero ahora un bollo rosa chicle y sin nombre en inglés tendrá que esforzarse mucho para convencer a los niños del siglo XXI. Y de las ventas a algunos padres nostálgicos no creo que puedan vivir.

Zumos de berza. Para muestra de esa obsesión saludable, Zumosol presenta su nueva gama de juicing con zumos de fruta y verduras, con ingredientes como remolacha, calabaza, jengibre, espinacas y berza. No quiero ser agorero, pero por mucho que se hable del movimiento juicing, temo que lo tiene complicado para lograr un gran número de consumidores/as de zumo de berza. Luego, Nielsen dice que tres de cada cuatro innovaciones de productos fracasan.

PaellaMoji. Siguiendo con las chorradas que tanto gustan a los medios, La Fallera persiste en su campaña para conseguir que el emoji de la Paella esté disponible en el Whatsapp. Y eso sí, como es una chorrada tan grande, consiguen seguir apareciendo en los medios, e incluso en esta columna. Claro que no se si así se crea valor de marca y beneficios para la misma, o solo se aumenta extraordinariamente la cuenta de medios ganados que tanto gusta ahora a los de marketing.

A China voy. Algunas empresas españolas no temen las distancias ni los cambios culturales. En China ya hay unas cuantas, como el Cola Cao, que lleva bastantes años. El último desembarco a lo grande lo protagoniza Pocoyó, la marca de Zinkia, que ha abierto su primer Indoor Park en la ciudad de Shenyang, y tiene previsto abrir otros 8 más, con una inversión de 12 millones de dólares. Por supuesto, la serie se emitirá en la Televisión Central China, y habrá todo tipo de juguetes y merchandising.

Marca paraguas ¿con goteras? Poco después de presentar el giro mundial a la estrategia de la marca Coca-Cola para convertirla en paraguas de todas las variedades del refresco, comienza una nueva campaña de Diet Coke en Estados Unidos dirigida específicamente al público femenino. Puede ser la excepción a la regla, o la primera gotera de la estrategia anunciada. Pero la contradicción es total.