Toyota-Buckle-Up

Juan Mezo.

Juan Mezo, socio director de Valores & Marketing.

Con el buen tiempo empiezan los días al aire libre, las excursiones, alguna que otra fiesta y los domingos de picnic. Por desgracia, aunque las condiciones meteorológicas sean favorables, los desplazamientos aumentan y en consecuencia los accidentes en las carreteras. Ya sea por distracciones, somnolencia, no llevar el cinturón o la utilización del móvil. El pasado verano, la DGT contabilizó en las carreteras españolas 81,1 millones de desplazamientos de largo recorrido y 221 accidentes, sólo entre julio y agosto.

Por suerte, existen distintas marcas comprometidas con la causa de la seguridad vial que ponen en marcha, año tras año, distintas iniciativas dignas de consideración.

Toyota, junto con la organización no lucrativa Cincinnati Children, empezó, hará 10 años, Buckle Up for Life
(Abróchate a la vida), con afán de concienciar a los más pequeños de la población americana sobre la importancia de ponerse el cinturón. Los accidentes de tráfico son la principal causa de mortalidad entre los jóvenes americanos, cifra que aumenta en el colectivo afroamericano e hispano. En España, los datos de la DGT nos recuerdan que el 20% de la mortalidad del pasado verano se hubiera podido evitar con el uso del cinturón.

Los participantes del programa (padres e hijos…) reciben durante seis semanas, de la mano de especialistas, información sobre seguridad y sobre cómo colocar las sillas (y su buen uso) y abrochar correctamente a los niños. Más allá de la formación Buckle Up for Life también obsequia con sillas de coche a familias sin recursos. Para poder cumplir su misión y llegar al máximo de familias, colaboran con hospitales e iglesias locales.

A su vez, AT&T, el mayor proveedor de servicios telefónicos de Estados Unidos, ha puesto su grano de arena por lo que a su parte atañe. Con el hashtag #puedesperar, AT&T reclama mantener la atención en la carretera mientras se conduce (Keep your eyes on the road #itcanwait), concienciando sobre los peligros de chatear mientras se conduce. La aparición de la mensajería instantánea en el móvil ha supuesto volver a subir al podio de las principales causas de accidentes mortales las distracciones provocadas por la utilización del móvil mientras se conduce.

Teniendo en cuenta que el hábito de chatear mientras se conduce crece exponencialmente en la gente joven, y demostrando que incluso la creatividad se puede aplicar en los casos más inauditos, AT&T ha creado Drive Mode. Inspirado en el modo avión, noche u otros modos personalizables, el drive mode se activa automáticamente cuando se sobrepasan los 24 km/h —y se desactiva cuando se disminuye la velocidad—, silencia las alertas y llamadas de móvil entrantes, además de enviar automáticamente un mensaje informando “que la persona contactada se encuentra en la carretera conduciendo seguro”. Juntamente con esta, AT&T también ha desarrollado la Safely Go App, un simulador que te permite chatear y conducir, mostrando los peligros que suponen dicha práctica, y una app de realidad virtual que te permite ver el cruel desenlace que puede tener chatear (It Can Wait Virtual Reality App).

Realmente, la causa de la conducción segura, además de las inversiones millonarias en campañas publicitarias de la Dirección General de Tráfico, requiere la coordinación y la implicación de las diferentes marcas que de una u otra manera tienen una vinculación directa o indirecta con dicha causa, y desarrollar la creatividad, junto con el análisis y la investigación sobre las actitudes y comportamientos del conductor, para atacar el problema de manera conjunta. Opciones hay muchas y en su apuesta decidida ganamos todos: la sociedad porque reduce el número de muertes, la sanidad porque supone ahorros de hospitalizaciones y las marcas que actuando responsablemente ganan también en reputación y deber cívico como empresas ciudadanas. En España todavía nos queda mucho camino por recorrer en este sentido.

Este verano abróchate a la vida y mantén los ojos en la carretera. Todo lo demás puede esperar.

Aerie

Operación bikini

Con la llegada del verano se inicia la carrera hacia la perfección. Calles y medios se inundan de anuncios de verano de “mujeres y hombres perfectos”. Empieza la lluvia de mensajes reclamando un cuerpo diez. Aún así, cada vez hay más marcas que se pasan al otro lado del espejo junto con Dove, la defensora de la “belleza real” (real beauty). Una marca que puede presumir del mayor número de visualizaciones en Youtube, con el récord de 66.906.716 en su conocida campaña Beauty sketches (2013).

Hace dos años que Aerie, marca de lencería estadounidense de American Eagle, decidió rechazar el uso de retoque fotográfico en sus campañas y apostar por jóvenes reales. Reduciendo así la presión “estética y social” que las adolescentes, su principal target, recibe constantemente de la mayoría de las marcas (y que puede llegar a desarrollar trastornos alimentarios). Bajo el lema “Love is louder than the pression to be perfect”, sus anuncios muestran pecas, arrugas y marcas de belleza naturales, en contraposición al lema de Victoria Secret “The perfect body”.

La decisión de no utilizar el photoshop, a diferencia de lo que muchos pueden pensar, no sólo consiguió gran repercusión mediática, sino que desde entonces se han disparado las ventas, aumentando un increíble 21%, y es que la honestidad tiene recompensa. La primera campaña se lanzo junto la venta de una camiseta que destinó el cien por cien de los beneficios a NEDA (National Eating Disorders Asociation).

Hasta Barbie de Mattel, la icónica muñeca de la “chica perfecta”, después de crear Barbies de distintas razas y hasta con pañuelo solidarizándose con el cáncer, ha decidió ir un paso más allá y acercarse a “una belleza un poco más real”, lanzando a principios de año tres nuevos tipos de muñecas en la nueva colección Fashionistas: la “petite”, la “curvy” y la “tall”.

Iniciativas que nos recuerdan una vez más, que a veces sólo falta observar nuestro alrededor y pensar un poco más en nuestro target. Y cada uno desde su sector, con decisiones estratégicas como la creación de un nuevo producto o la utilización de la comunicación de una determinada manera, puede contribuir a mejorar sus resultados económicos, pero también a apoyar una causa, creando una sociedad “más sana y libre de prejuicios”.

El-Caserio

Quesitos para todos

Si nos preguntaran a qué nos recuerda El Caserío, seguro que muchos de nosotros estaríamos de acuerdo en responder “a la vuelta al cole o a la merienda, a nuestra infancia y nuestro hogar”. Pero de lo que no hay duda es que El Caserío ya lleva 85 años creciendo y alimentando tres generaciones de niños españoles.

Afín a sus valores, y bajo el lema ”Alimenta su futuro”, la marca de quesitos ha decidido colaborar con Aldeas Infantiles firmando un acuerdo de colaboración para la construcción de un centro de día para menores de 4 a 18 años en la ciudad de Valencia, donde más de cien niños, jóvenes y sus familias recibirán apoyo escolar diario, de ocio y desarrollo familiar.

El acuerdo se ha visto plasmado no solamente a nivel institucional, sino que ha vinculado a la marca y sus consumidores en dicho proyecto a través de una acción de marketing con causa, con la voluntad de “seguir estando cerca de la sociedad, y ahora más que nunca, de los niños y las familias que más lo necesitan”, según Adolfo Torre, director de marketing de la categoría de quesos y postres de Mondelez International. A partir de abril, El Caserío destinaran 0,05 euros de cada caja de porciones vendida al proyecto, hasta llegar a una cantidad máxima de 100.000 euros. El proyecto, además del spot de televisión, también cuenta con un sitio web, dónde se explica la iniciativa y están publicadas las cartas de muchos de los niños que se beneficiaran del servicio, y con un diseño especial del packaging.

Los centros de día de las Aldeas están destinados a cuidar y atender a niños y jóvenes en situación de riesgo, exclusión o vulnerabilidad social, ofreciéndoles apoyo escolar, acceso a la alimentación, actividades de tiempo libre y deporte, y contenidos relativos a higiene y salud. Además, de ayudar a los niños, las Aldeas también trabajan con las familias para que mejoren el cuidado de sus hijos y la situación que les ha llevado a utilizar los recursos, proporcionándoles los medios suficientes. Así pues, aunque se trata del primer acuerdo de colaboración que El Caserío firma con una organización sin ánimo de lucro, “esperan continuar por esta senda”. Y es que de El Caserío… ¡me fió!